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Envasado de zamburiñas Salimar

Según información facilitada por el Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos (FROM), en 2010 los españoles consumieron en el hogar una media de 27,3 kilogramos de productos pesqueros per cápita.

Los datos proceden del Panel de Consumo Alimentario del Ministerio  de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, donde se recogen datos de consumo de 12.000 hogares de nuestro país.

LO PREFIEREN FRESCO

El pescado fresco representó el mayor consumo, concretamente el 44,14% del total, consumiéndose un total de 12,05 kilogramos; frente a los 3,33 de pescado congelado. Una cifra superada por moluscos y crustáceos, ya que en 2010 se consumieron en total 7,82 kilogramos por persona de estos productos, lo que representó el 28,64% del total de productos de la pesca. En el estudio también se facilita el dato de consumo de conservas que fue de 4,11 kilogramos per cápita y que representó el 15,04% del total.

Este estudio ayuda a conocer los hogares de mayor consumo de productos del mar. Según los resultados del informe, paradójicamente, el menor consumo se produjo en los hogares de parejas con hijos menores de seis años y se observa que, a mayor edad del responsable del hogar hay un incremento del consumo de este tipo de productos. Si se distingue entre personas activas y no activas, en lo que a trabajo se refiere, los no activos adquirieron más productos de la pesca para el hogar en general. Concretamente, en 2010 consumieron 31,91 kilogramos frente a los 21,89 kilogramos de los no activos; y 3,07 y 3,04 kilogramos respectivamente si analizamos el consumo de mariscos (moluscos y crustáceos).

Este exhaustivo estudio también aporta otros datos, como que el mayor consumo se produce en hogares unipersonales; y, si atendemos a las distintas Comunidades Autónomas, Cantabria y Castilla y León fueron donde más productos del mar se consumieron en hogares.

¿DÓNDE SE CONSUMEN MENOS PRODUCTOS DEL MAR?

Volviendo al dato de consumo por hogares, concretamente en las casas sin niños se consumieron en 2010 un total de 36,54 kilogramos de productos de la pesca, de los que 10,64 kilogramos fueron crustáceos y moluscos; en los hogares con niños de entre 6 y 15 años se consumieron un total de 18,84 kilogramos de productos del mar, suponiendo los moluscos y crustáceos 5,46 kilogramos; y, finalmente en los hogares con niños menores de 6 años un total de 3,81 kilogramos de moluscos y crustáceos, y en general un total de 14,86 kilogramos de productos pesqueros. Cabe destacar que sea cual sea el tipo de pescado (en total, fresco, congelado, en conserva o mariscos), el consumo siempre fue más elevado en los hogares sin hijos.

EL MARISCO TRIUNFA EN LOS HOGARES DE ADULTOS SIN HIJOS E INDEPENDIENTES

Según el número de componentes de los hogares también se aprecian diferencias. De forma que, cuanto más numerosa es la familia, menor consumo hay, indistintamente de la variedad analizada. Si tenemos en cuenta los mariscos, se consumen más en hogares formados de adultos independientes, que en 2010 consumieron hasta 13,64 kilogramos. Por su parte, los adultos sin hijos consumieron un total de 13,98 kilogramos de marisco, seguidos de las parejas con hijos mayores que comieron cada uno 9,12 kilogramos. En los hogares con hijos en edad media se consumieron hasta 5,87 kilogramos per cápita. En los hogares de jóvenes con hijos, 3,81 kilogramos de marisco cada uno; y en los formados por jóvenes sin hijos, 6,31 kilogramos. Finalmente, los jóvenes independientes consumieron en el hogar 5,67 kilogramos y en los hogares monoparentales se consumieron 5,67 kilogramos.